Templo de Mictlantecuhtli

 

 

Mictlantecuhtli

Dios de la tierra de la muerte, Mictlán

Mictlancuatl

Diosa de la tierra de la muerte, Mictlán

En las culturas nahus del valle central de México, incluyendo los toltecas, aztecas, tlaxcaltecas, chichimecas, tepanecas y muchos otros, se creía en el ciclo de vida y muerte, donde la vida era un sueño, donde se despertaba al morir, donde se sufría en este mundo y se escapaba yendo al otro y donde la muerte no era temida porque era inevitable. Aún se ve este sentimiento hoy día, pues, claro, ya esa gente ya llevaba unos 5.000 años celebrando la muerte a su manera.

Al morir, se creía que se iba a Mictlán después de una ardua aventura por nueve mundos. Los dioses arriba regían ese mundo. De algún modo, cómo se había vivido la vida decidía a dónde se iba después de entrar en el ciclo de la muerte. La mayoría se iba a la tranquilidad de Mictlán, pero...

      Tonatihilhuac, el lugar del sol - para los que morían en combate o sacrificados
      Cihuatlampa, la región de las mujeres - para las mujeres que morían al dar a luz
      Tlalocan, el reino del dios del agua Tlaloc - para los que morían debido al agua
      Chichihuacuauhco, lugar del árbol de la vida para niños - para los niños muertos que ahí esperaban nacer otra vez.

La jornada al otro mundo era dura y larga (4 años según algunos), lo cual significaba que se necesitaba ayuda. El perro, el xoloizcuincle (xolotl-itzcuintli), el famoso perro pelón, era muy importante y acompañaba a la gente. Se puede ver esto en los muchos esqueletos de perros en las tumbas. El jade también ayudaba en la jornada y se ponía una piedra, a veces en forma de corazón, en la boca del difunto. Al llegar al otro lado del río, un jaguar esperaba el jade, si no, no dejaba terminar el viaje.

El festival que celebraba la muerte pasaba durante su noveno mes y décimos meses (del calendario azteca). Primero se recordabaa los niños, con su Miccailhuitontli y después era el Hueymiccailhuitl. Los guerreros se celebraban durante el décimocuarto mes, nuestro noviembre, con el Quecholli.

Luego llegaron los españoles en 1492, después de haber vivido su cruel Edad Media. Llegaron con mucho, incluso su nueva religión, la católica con lo bueno y lo malo, el juicio final, el cielo, purgatorio e infierno y el proceso evangelizador...su visión de la muerte. Los españoles, inteligentemente permitieron varios ritos de los mesoamericanos, ya que no podían destruir todo.

Los europeos celebraban El Día de Todos Los Santos el primero de noviembre, algo semejante al Feast of All Hallows, o Fest of All Hallows (que nos dio Halloween) del 31 de octubre en Inglaterra, y eso desde el siglo IX. Después, desdel el siglo XIII, el 2 de noviembre era el día en que se recordaba a Todos Los Santos, recordando a los difuntos que se pensaba estaban en Purgatorio.

Con Halloween tenemos brujas, brujos, brujería, diablos, muertos, disfraces, trucos y dulces...nada muy positivo que digamos. Sin embargo, El Día de los Muertos tiene amor y respeto por los antepasados, celebra la continuación de la vida con la muerte, la familia y la comunidad y el humor de la muerte...todo lo cual es muy positivo.

Se unieron estas dos tradiciones y así nació el Día de los Muertos. Se cree que es cuando los muertos visitan, con permiso divino, a nosotros, los vivos en la tierra. El 31 de octubre son los niños, quienes después se van a las 12 p.m. del primero de noviembre para darle lugar a los adultos.

Se recuerda a nuestros antepasados difuntos con Altares u ofrendas en casa o en la tumba del Cementerio. Se le ofrecen muchas cosas a los difuntos, y una de las más importantes es el Pan del muerto.

Cuando morimos, ¿qué decimos? Hay tantas maneras, muchas muy visuales, otras irónicas y más para burla de la muerte. Aquí tengo algunas que he coleccionado. La muerte y sus eufemismos

Don Juan Tenorio se hace muy popular esos días y Guadalupe Posada hizo famoso a las calacas. Hay varios tipos de Calacas, como los tres de abajo, pero también son pequeños poemas que celebran a alguien querido. He aquí un ejemplo, acerca de mi amigo Charles...

 Por mi amigo Carlos vino y se lo llevó la calaca con pasos lentos cuando, claro, nadie se lo pidió.

o ésta...

Muertre...que me vienes
¿quieres más?
dale pa'llá,
no pa'cá...

(jfzc29/x/98)

"Vivimos corriendo para llegar primero a la muerte"
(Afrodita, 1977, Isabel Allende)

Hay muchisisisisisisisisisisisisisisímo más que puedes y/o podemos aprender. Vé a ver esta pequeña Bibliografía Parcial de Día de los Muertos si deseas saber más.

Gracias mil.

(de Fernando Hernández, Columbarium, Sun Gallery, Hayward, 2005)


This is from my Zermeño Crossculturing Column, every Wednesday, in our local newspaper, the Hayward Daily Review, of October 20, 2004.

Day of the Dead

There I was, about to bite into the biggest, fattest, meanest jalapeño alive (at Acapulco Taquería, 310 West A St., 510.782.8700, run by Alex Gamarra, from Argentina and an ex 'A' student of mine at Chabot College, who also has the best horchata in town -- oh, I feel two more columns coming your way...), anyway, there I was, when it dawned on me...'hey, this baby could kill me!' Well, I ate it, savored it, intook its essence, and, most importantly, it didn't kill me. But, then again, I was not scared.

You see, as a Latino, I believe that death, is not to be feared, but rather loved, made fun of, celebrated and expected. In Spanish, we actually have pet names for death, which is a woman. While in English, the name of the Grim Reaper, causes fright and hair to stand on end, we call our death, baldy, toothy, smily (la pelona, la dientuda, la sonriente), among some other 30 different names. Sounds rather weird, no?

Actually, no. It is quite natural for us, since life and death are a collaborative, mingling and planning our life, with us in the middle. How did this all come about? It is such a long and wonderful story, but, alas, this column is word limited, so this will be the short version. The long version, and how to build altars, is in my free booklet at the places named below.

Anyway, the Spaniards arrived with a holiday named All Saint's Day (Nov. 1). The Aztecs celebrated their god of death, Mictlantecuhtli during the month of November. The conquerors decided to join these two celebrations into one to help the missionaries convert the 'indians' to Catholicism. They were successful, as we all know, especially, since there was a shared belief in an afterlife.

On October 30th, altars are set up in the homes of people who have deceased relatives. The children visit the home that night. They eat, drink, rest, wash up, play with their old toys, and spend time with us, before they return to Míxquic, the place of the dead. After the children leave, the adults visit the home on the first of November, to leave the following day, Nov. 2. At times, this visit takes place at the cemetery, where the tombs are cleaned and decorated, and are laid out with food and drink for the needs of the visitors.

No, there is no hocus-pocus or morbidity here. What we have is remembering our loved ones, so that we can help them remember us. Their visiting spirits eat and drink the essence of what is offered them, especially their favorite dishes. I always put M&Ms, Doritos and Coke for my sister.

To see illustrations of the Day of the Dead in Hayward, your best bet will be the Columbarium, an excellent collection of personal altars by local folks. It will be at the Sun Gallery (1015 Second St., 510-581-4050), from Nov. 4th to the 27th. This exhibition of Latino art is organized by talented Hayward artist Fernando Hernández, with the help of local high school students, and Verónica Dondero, the Gallery's Director. The large altar at the entrance is constructed by this author, with the help of Carmen Guerrero, a kindergarten teacher at Burbank School. During the solemn ceremony, on Friday, Nov. 5, from 5:30 to 10 pm, you can witness the fact that death is to be celebrated. There will be music, dancing, food, and friendship, just as in most Latino households.

This year, we will also have an altar at Neumanali's Restaurant (742 B, 510-583-9744, run by Julie McKillop and associates), with a ceremony on Tuesday, Nov. 2 at 7 pm. And, you may visit the altar at the Chabot College Library, which is built by students and me.

It is a wonderful experience! I invite you to live it. Interesting fact: a marriage of two cultures, the Day of the Dead celebrations here, are now being absorbed by a third one, in the USA.

I'm at machetez@sbcglobal.net or at 510.732.2746. Hayward on! Gracias mil.

A second article from the Zermeño Column

Day of the Dead

Last year, about this time, on the Day of Dead Z Column, I shared with you our philosophy on death. We saw some history and how two cultures melted into one, leading to this unique celebration. We also read about the altars, and how important they are in our remembrance of our departed ones, as we relive a day with them. Well, since Monday is October 31, let's build an altar together.

You have until Sunday to build it. Leave it up for a week. There should be four levels to it. The top belongs to our religion, so there needs to be some religious icon up there. The next level belongs to humans, to the person being remembered, so there should be one photo and a candle. Next is the level for this world, were we place all the earthly things. The bottom belongs to the underworld, specifically death, and pre-Columbian deities.

Please, no pets. Altars should not be done for our dog, cat or whatever. Animals accompany us on the other journey, not the other way around.

Too, unfortunately we cannot do mass altars. If we wanted to honor and remember our nearly 2,000 soldiers who have died over in Iraq, it would be a huge altar. We would need a photo, a candle and at least one personal object of each one of them, in order to do them all justice.

Keep in mind, each offering/altar is unique, depending on the person who builds it and the person who is remembered.

First, to build your altar you will need some essential such as scotch tape, fish wire or nylon string, knife, blade, and scissors, glue, tacks, and couple of boxes for the levels.

Here are the things that normally are found in or are needed for offerings for truly welcoming our visitors, those who are being remembered.
Water in a glass, which signifies the beginning of life, purifies, washes and quenches thirst.
A favorite drink so that s/he may feel good with its essence.
A favorite food since s/he is hungry and its essences quells hunger.
A favorite candy for his/her sweet tooth.
Copal (a tree resin) to burn, since its aroma guides the visitor to the house and unites him/her to God and gods. Sage will do.
Skeletons and/or skulls (with the person's name on it) so that the visitor feels at ease, with some friends.
Marigolds, whose yellow color shows the way and are the fugacity of life.
Photo of the person so they can remember what they looked like. One photo per person, please.
Toys, if the person played with them, and especially if s/he was a child, who visits on the 31 of October, leaving at noon, on November 1, when the adults drop by.
Round or skeleton-type bread (hojaldra) of the dead which represents the circle of life and death.
Tissue paper of different bright colors to cut in papel picado and decorate.
A dog (xoloizcuincle) as a guide and companion in the other world.
Plates, cups and glasses for favorite food and drinks.
Favorite objects (clothes, utensils, tools, music, etc.).
Rue (ruda), or plant of the dead, which keeps the bad spirits away. The plant has a very strong smell.
Salt, which is what we will be some day.
Candle (white for purity) for each person remembered to shine the way to the house.
Favorite serape or blanket to decorate, or if the person is cold when visiting.

By the way, you should begin your small collection of books, photos, postcards and flyers. They can be used to explain the Day of the Dead to your children, family, and visitors.

If you have a chance, rent the movie 'Under the Volcano,' with Albert Finney and directed by John Houston, and based on Malcolm Lowry's novel, where el Día de los Muertos in Cuernavaca, provides de backdrop of this story.

You may also want to read, The Days of the Dead (Beimler), or The Mexican Cult of Death in Myth and Literature (Brodman), or México: The Day of the Dead (Sayer).

I would like to recommend two good info-filled websites for finding out more about this great and unique event. First visit www.dayofthedead.com as it is well done. Then surf on over to www.zermeno.com/Dia%20de%20los%20muertos.html, where I have included quite a bit of information.

When you have chance, do visit Janitzio, Michoacan, Mexico, where the whole island is illuminated by lit candlesit is an awesome sight. There is also, Mixquic, right near Mexico City, a small town that has the name of the actual place of the dead. The event can be seen in the video Celebrating the Day of the Dead, a good, short documentary centering on the town's celebration of the holiday, directed by Mary Herz.

A few years ago, when our children were beginning to learn about this important family event, we had an interesting experience. After having built our altar for their aunt the night before, our girls ran into our bedroom the following morning, excitedly yelling, 'Aunt came last night! Aunt came last night!' Groggily, I said, 'yes, she visited, spiritually.' 'No, she did really come!'

Well, we got up, all walked over to the living room, and they showed us the proof. All the M&Ms, most of the tortilla chips, and part of the bread of the dead, was gone. I half expected to see Rod Serling over on the corner. Sister is supposed to simply eat and drink the essence of our offerings, not physically gobble it up! What was unusual was that we were all there, except our dog, Kahlua, at that time. Well, sure enough, he had had a feast during the night, and could barely move that morning. The girls were somewhat disappointed however.

But we did have a good laugh. As you remember your loved ones next week, concentrate on the good times, they will thank you for it. Hayward on! 26/x/2005, Hayward, California


LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE MUERTOS.

En México como en muchos otros países siempre se ha rendido culto a la muerte. La muerte siempre ha estado rodeada de misterio y está arraigada a las raíces culturales de los países y costumbres que se van trasmitiendo de generación en generación.

México tiene dos días en el calendario que se dedican a celebrar a los fieles difuntos, el primero y el dos de noviembre. La celebración de día de muertos es una fiesta muy singular ya que podemos ver claramente el sincretismo que existe entre las fiestas de nuestros antepasados tanto indígenas como españoles.

Durante estos días se colocan altares en las casas, tiendas, plazas públicas y en las iglesias. Los altares son homenajes para los muertos en dónde se colocan sus fotografías, la comida y la bebida que les gustaba además de elementos que no deben faltar como son: las veladoras que son importantísimas y hay que mantenerlas encendidas ya que su luz guía el alma de nuestros muertos; las flores de cempasúchil de fuerte color anaranjado y olor característico. Otra flor que también se pone en las ofrendas es la siempre-viva, tal vez sea porque estos dos colores representan el luto: el morado el católico y el naranja el indígena. Las calaveras de azúcar y las figuras representado esqueletos son un elemento decorativo muy popular en las ofrendas. Un vaso con agua, sal, fruta de la temporada: mandarinas, naranjas, caña de azúcar, guayabas, siempre están presentes.

Hay una antigua creencia indígena que dice que cuando mueres tu alma tiene que cruzar un río y no lo puedes hacer sin la ayuda de un perro, por eso en algunas ofrendas también se pone un perrito de barro y también por eso hay que ser bueno con los animales para que en la otra vida nos brinden su ayuda sin dudar.

También una parte importante de la decoración del altar es el papel picado de colores con figuras alusivas a la muerte.

En esta temporada no podía faltar un elemento exquisito de nuestra tradición mexicana : EL PAN DULCE, que en estos días tiene forma de torta y con la misma masa del pan se hacen huesitos y lagrimas que se ponen sobre el pan y finalmente se espolvorea con azúcar natural y otras veces con azúcar color rosa mexicano, incluso hay panaderos que hacen el pan en forma de un cuerpo con cabeza, brazos y piernas. Durante estos días se disfruta de este delicioso pan acompañado de una taza de chocolate humeante y espumoso. ¡Qué rico!

Otra tradición que involucra esta fiesta es la visita de los cementerios, panteones o camposantos. Se compran muchas flores, velas, comida y se colocan sobre las tumbas. También se pueden contratar un grupo de mariachis y comer ahí en compañía de la familia.

La comida que se prepara casi siempre es típica, como el mole, los tamales, frijoles, tortillas, atole, etc.

Los mercados en esta época son hermosos, están llenos de color, aroma, flores, familias completas que disfrutan de comprar juntos los elementos de su altar u ofrenda para sus queridos muertos, en estos días la muerte no tiene el sentido de miedo y terror que nos inculca la religión católica mediante la existencia de un infierno en el que arderán eternamente los que cometen pecados; más bien en esta época la muerte tiene un sentido humorístico y de gran alegría y expectación por las almas de nuestros muertos que aunque no podamos ver los sentimos más cerca que nunca en esta fiesta.

"Las calaveras" son poemas o versos que se hacen de una persona viva pero como si estuviera muerta, y generalmente se usan los aspectos característicos de su personalidad para inventar estos versos. En los periódicos aparecen "calaveras" de personajes famosos como políticos, actores, deportistas, etc.

De verdad
De verdad nos vamos
De verdad nos vamos
Dejamos las flores y los cantos
Todo lo que existe en la tierra
De verdad nos vamos
De verdad nos vamos

POEMA NAHUA Cuando vivía el infeliz
¡Si se muriera!
Y hoy que ya está en el veliz
¡Que bueno era!

TRADICIONAL « CALAVERA»

EL DÍA DE MUERTOS DESDE SUS ORÍGENES

La fiesta de muertos está vinculada con el calendario agrícola prehispánico.
En esta fecha se hacía una fiesta para celebrar el momento de la cosecha. O sea que es primer gran banquete (la gran comilona) después de un largo periodo de escasez.

Es probable que la dualidad: vida y muerte, tan presente en las culturas prehispánicas tuviera su origen en los culminación de un período fértil de lluvias donde todo florecía y el advenimiento de un periodo donde todo se secaba

Los aztecas, particularmente, entendieron esta dualidad como generadora de vida y muerte y comprendieron que ellos tenían responsabilidad en estos ciclos y es por esto que contribuían a los sacrificios humanos entregados al sol, que concebían como el generados de vida.

Esta fiesta para celebrar la cosecha coincide en el calendario con la que hoy usamos para festejar a los muertos.

EL VIAJE DESPUÉS DE LA MUERTE

El culto a la muerte es uno de los elementos básicos de la religión de los antiguos mexicanos. Creían que la muerte y la vida constituyen una unidad. Para los pueblos prehispánicos la muerte no es el fin de la existencia, es un camino de transición hacia algo mejor.

. Cuando alguien moría tenía que llegar a la región de los muertos (Mitlan) donde habitaba Mictlantecuhtli «señor de la región de los muertos»
Pero no todos llegaban de la misma manera, en realidad dependía de cómo morían: Los que morían ahogados iban al Tlalocan (lugar de Tlaloc), quienes morían en batalla iban a la casa del sol. Durante el viaje que los muertos tenían que hacer, llevaban consigo los amuletos, alimentos y diversos objetos que sus familiares les dejaban junto a su tumba para hacerles el viaje más fácil. Esta tradición es la que va a fundirse con la tradición cristiana hasta convertirse en la celebración que hoy en día conocemos como: el día de muertos.
Encontramos representaciones del culto a la muerte en cerámica, arquitectura, escultura y en los cantos a la muerte que las culturas prehispánicas nos legaron.

El día de muertos, hoy en día, es una celebración más pagana que cristiana aunque se haya establecido en el santoral de la iglesia católica, el día dos de noviembre para celebrar a los fieles difuntos.

LA CATRINA

En México se tiene un sentimiento especial ante la irremediable llegada de la muerte. La muerte para los mexicanos es un espejo donde se refleja la vida que se ha tenido.

El mexicano no le tiene miedo a la muerte porque la fe religiosa le da el valor de aceptarla. La ve entonces como la calaca alegre y fiestera que viene para
Llevarnos con ella. Nace así la Catrina, uno de los personajes centrales de la celebración del Día de Muertos.

Si tomamos en cuenta que en el mundo hispano todo esta dotado de género, masculino o femenino y que la muerte es de género femenino, no es extraño entonces que la representación de la muerte sea esta festiva calaca vestida de modo elegante

La muerte, en México, tiene varios nombres. Se le llama «calaca», «huesuda» , «dientona», « la flaca» , «la parca»

Morirse es también « estirar la pata», « petatearse», « pelarse», expresiones todas ellas, Jueguetonas que le permiten al mexicano expresar su sentimiento de burla o ironía hacia la muerte.

LAS CALAVERAS

Las « calaveras» son versos festivos donde se señalan los defectos de alguna persona importante, principalmente políticos aunque también se hacían calaveras de escritores, músicos y de cualquier persona que tuviese relevancia en la sociedad.
Generalmente se construyen con versos de nueve sílabas y de rima consonante.
Las calaveras, en el siglo diecinueve, iban acompañadas de ilustraciones donde se caricaturizaba al personaje en cuestión.
Los primeros dibujos aparecieron en 1872, dentro de los principales caricaturistas o litografías encontramos las de Guadalupe Posada.
Gracias a Posada y sus ilustraciones se crea una costumbre popular de crear versos acompañados de representaciones burlescas de algún político del momento

"EL MUERTO AL CAJÓN Y
EL VIVO AL FIESTÓN".
POESIA POPULAR:
Es una verdad sincera
Lo que nos dice esta frase:
Que sólo el ser que no nace,
No puede ser calavera

_____________________

Es calavera el inglés,
calavera el italiano,
calavera fue el francés,
lo mismo Maximiliano.
El Pontífice Romano
y todos los cardenales,
reyes, duques, concejales
y el jefe de la nación.
En la tumba son iguales:
calaveras del montón
. [...]

Calavera anónima dedicada a Porfirio Díaz

ENTREVISTANDO A ALGUIEN EN OCOTEPEC

1. ¿Qué significa para usted la tradición del día de muertos?
2. ¿Está ofrenda está dedicada a alguien en particular?
3. ¿Qué elementos no deben faltar en la ofrenda?
4. ¿Con cuánta anticipación compran los objetos que pondrán en la ofrenda?
5. ¿Cuánto tiempo deja usted la ofrenda?
6. ¿Qué se hace después con la comida de la ofrenda?
7. ¿Por qué se debe dar comida los muertos?
8. ¿Cuánta gente visita el panteón en estos días?
9. ¿Tiene algún significado la flor de cempasúchil?
10. ¿Qué piensa usted que pasa después de la muerte?
11. ¿Cuál es la comida que se prepara en Ocotepec?
12. ¿Por qué las personas tienen que dar una vela si quieren entrar a una casa a ver una ofrenda?
CARMEN DÍAZ Y KARINA CACHÓN G. (Kukulcán, Cuernavaca, Morelos, México, junio, 2005)

Carlos Villez - Day of the Dead Mexican Folk Art en carlosvillez@sbcglobal.net y en www.myspace.com/carlosvillez

También, visita Tu Tienda Azteca, en la Calle B, del Centro de Hayward.



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